Tu portfolio suele ser lo único que mira un youtuber antes de responderte. Tiene poco tiempo: debe entender en pocos segundos qué haces y si encaja con su canal.
Mostrar poco, pero lo mejor
Una docena de miniaturas bien elegidas valen más que sesenta del montón. Cada miniatura floja arrastra al conjunto hacia abajo: se recuerda tu peor trabajo tanto como el mejor.
Organizar por nicho
Un youtuber de gaming quiere ver gaming; alguien con un pódcast quiere ver pódcasts. Ordena tus miniaturas por nicho o prepara varias versiones de tu portfolio según a quién te diriges.
El antes / después, tu mejor argumento
Una miniatura sola muestra tu estilo. Un antes / después muestra lo que aportas. Es justo lo que un cliente quiere saber: ¿qué gano trabajando contigo?
- La miniatura antigua a la izquierda, la tuya a la derecha.
- El mismo encuadre para que la comparación sea clara.
- Con el permiso del cliente, el resultado: las visualizaciones del vídeo en comparación con sus vídeos habituales. Solo con cifras reales.
Mostrar tus miniaturas en contexto
Una miniatura en grande sobre fondo blanco no se parece a lo que verá el público. Añade algunas capturas de tus miniaturas en un feed real de YouTube: el cliente ve al instante cómo destacan.
Dónde publicarlo
| Dónde | Para qué |
|---|---|
| Una web personal o una página sencilla | Una dirección que poner en cada mensaje |
| Behance o Dribbble | Que te encuentre gente que busca un diseñador |
| X e Instagram | Mostrar tu trabajo sobre la marcha, donde están muchos creadores |
| Un PDF ligero | Para enviarlo cuando te lo pidan |
Los detalles que dan confianza
- Tu nombre y una forma de contactarte, visibles desde el principio
- Los canales con los que has trabajado (con su permiso)
- Tus plazos habituales
- Lo que incluye un encargo: retoques, formatos
- Miniaturas recientes: actualízalo con regularidad