Pregunta su tarifa a diez diseñadores de miniaturas y tendrás diez respuestas. Las diferencias son enormes, y copiar el precio de otro no te dice si te sale a cuenta. Es mejor construir el tuyo a partir de cifras que conoces.
Paso 1: tu precio mínimo
Cronometra tus próximas miniaturas, del brief a la entrega, retoques incluidos. Multiplica ese tiempo por la tarifa por hora que necesitas, con cotizaciones e impuestos incluidos. Ese es tu mínimo: por debajo, trabajas a pérdida.
| Ejemplo | |
|---|---|
| Tiempo por miniatura | 2 h 30 min (brief, creación, un retoque) |
| Tarifa por hora objetivo | 30 € |
| Precio mínimo | 2,5 × 30 = 75 € |
Estas cifras solo sirven para ilustrar el cálculo, no son un precio recomendado. El tuyo depende de tu nivel, de tu rapidez y de tu país.
Paso 2: lo que está incluido y lo que va aparte
| Incluido en el precio | Opcional |
|---|---|
| Un número fijo de retoques (por ejemplo, dos) | Los retoques adicionales |
| Tu plazo habitual | La entrega urgente |
| El archivo final en JPG o PNG | El archivo fuente (PSD) |
| Una versión | Versiones adicionales para un test A/B |
| Las imágenes que aporta el cliente | Recortes complejos, ilustraciones, sesión de fotos |
Escribir esta lista de una vez por todas te evita negociar caso por caso y le muestra al cliente exactamente lo que paga.
Paso 3: pasar a la tarifa mensual
Una miniatura suelta es un cliente que hay que volver a conseguir cada semana. Una tarifa mensual ajustada al ritmo de publicación del canal (4 u 8 miniaturas al mes, por ejemplo) te da unos ingresos previsibles, y al cliente, una identidad visual estable.
Defender tu precio
- Da un precio cerrado, no un rango.
- Adjunta la lista «incluido / opcional» a cada presupuesto.
- Pide un anticipo a los clientes nuevos.
- Sube tus precios para los clientes nuevos cuando se llene tu agenda.
Lo que te hace perder dinero
- Los retoques ilimitados: cada ronda extra recorta tu tarifa por hora.
- Los acuerdos de palabra: basta con un mensaje de resumen, pero tiene que quedar por escrito.
- La carrera hacia el precio más bajo: imposible de ganar, y rara vez con los clientes más agradables.